Quien viaja a Asia en busca de aventura, playas y cultura suele dejarse en el tintero Filipinas. Este país, compuesto por 7.107 islas y con un pasado español, no ha sido aún explotado por el turismo masivo, lo cual supone una excelente oportunidad para conocer de verdad el país como es. Deja en casa los prejuicios, los miedos y el estrés. Si le dejas, Filipinas te cambiará la vida.

Planificar un viaje a Filipinas requiere tiempo. Ten en cuenta que visitar varias islas requiere de todo tipo de transportes, incluso algunos poco ortodoxos. Esta es parte de la magia de un lugar que necesita ser visitado con la mente muy abierta y estando dispuesto a encontrar contratiempos.

Cómo moverse
Por aire

Moverse entre islas en Filipinas no es fácil, pero no dejes que esto te desanime. Si necesitas coger aviones, lo más común es que tus opciones se reduzcan a Air Asia y Cebu Pacific. Si tienes la ocasión de elegir, decántate siempre por la primera. Mientras que Air Asia es una compañía enorme que opera en toda Asia, Cebu Pacific es una compañía poco fiable y que deja a muchos pasajeros en tierra sin previa explicación.

En mi caso solo tuve problemas menores con ellos, con un avión que no conseguía despegar y el consecuente retraso que nos supuso. Si Cebu Pacific es tu única opción no te desanimes. Es una compañía segura y en la mayor parte de los casos funciona como debe.

Viajar en avión por Filipinas supone en muchos casos tener que ir a Manila y desde ahí coger otro vuelo. Que no te resulte raro cuando reserves tus vuelos.

Por último, ten en cuenta que algunos aeropuertos cobran tasas de entrada y/o salida. No son cantidades altísimas, pero no suelen aceptar tarjetas. Lleva siempre algo de efectivo para este tipo de imprevistos.

Por tierra

Moverse por tierra es toda una experiencia en Filipinas. Para distancias medias hay autobuses que cubren los principales trayectos turísticos, aunque no siempre es fácil encontrarlos. El itinerario recomendado de esta guía incluye los detalles que necesitas conocer para coger autobuses sin morir en el intento.

Utiliza Grabb o Uber en lugar de los taxis habituales

Para distancias más cortas, o cuando no hay más opción, siempre puedes optar por un habal-habal. Cuando empecé a planificar este viaje en todas partes leía sobre los habal-habal, pero nadie explicaba qué eran exactamente. Te lo digo yo: un habal-habal es una moto, simple y llanamente. A veces una moto sin más, a veces una moto con una carcasa alrededor. Pero siempre una moto. Aviso a navegantes: en Filipinas la seguridad vial no está asociada a cascos, cinturones y medidas de seguridad, sino a la seguridad que cada uno quiera depositar en el conductor.

Un habal-habal, impaciente por llevarnos

Un habal-habal, impaciente por llevarnos

Vas a vivir una experiencia diferente y has de saber que, pese al caos que aparenta desde fuera, los filipinos saben conducir en todo tipo de terrenos y condiciones con gran habilidad. ¿Tres en una moto, sin casco, lloviendo y cuesta abajo con piedras? Lo he hecho, y sigo vivo. Como te decía, deja los prejuicios en casa porque detalles como estos harán de tu viaje algo muy, muy especial.

Si necesitas usar un taxi, te recomiendo que los evites a toda costa y utilices en su lugar las apps móviles Grabb o Uber. No solo te ofrecerán un precio fijo aproximado sino que evitarás la picaresca, timos, regateos y demás tensiones. Una recomendación que puedo extender a Tailandia, Malasia y en general los países del Sudeste asiático.

Por mar

Por último, las islas que no están conectadas por avión lo están -generalmente- por barco. Tanto en un caso como en el otro, ten en cuenta que entre islas pequeñas los transportes no funcionan todos los días. Planifica con tiempo y no tendrás problema.

Cuando se trata de ir de una isla pequeña a una isla minúscula tendrás a tu disposición barquitos a motor hechos de madera y con forma de insecto. Más de fiar de lo que parecen y a menudo la única opción.

Antes de viajar: visados y vacunas

Si viajas desde España no necesitarás ningún tipo de visado si vas a estar 30 días o menos. Desde algunos países de Latinoamérica es necesario tramitar una visa, así que te recomiendo que, en cualquier caso, compruebes la información actualizada en la embajada de Filipinas en tu país.

Igual que en muchos países asiáticos, solo te dejarán coger el vuelo si muestras tu billete de salida, sea a donde sea (un email de confirmación en el móvil es suficiente). Asegúrate de tener comprado el billete de salida o tendrás una sorpresa poco agradable en el aeropuerto.

Siguiente paso: consulta con el departamento de Sanidad Exterior o Turismo de tu país. Si te recomiendan ponerte una vacuna, póntela. No merece la pena someterse al riesgo de contraer una enfermedad tropical por pereza, ahorro o reparos de cualquier tipo. Estas enfermedades pueden llegar a ser mortales si no estás preparado para ellas. Una vacuna y no tendrás nada que temer.

Internet, enchufes y electricidad

Nada más llegar a Filipinas (lo más frecuente es llegar a Manila), compra una tarjeta SIM. La operadora Globe es una de las más grandes y tiene una cobertura bastante decente. De hecho, el 4G más rápido que he visto en cualquier parte del mundo fue el de Globe en Manila.
Encontrar redes Wi-Fi no es tarea imposible. Que funcionen ya es otro cantar, por eso es importante que tengas conexión en tu teléfono, aunque solo sea para emergencias.

Es importante que tengas una SIM filipina, aunque sea para emergencias

Filipinas está muy bien preparado para viajeros, con tomas de corriente universales en casi todas partes (salvo en algunos lugares más remotos). Son del tipo A/B/C, lo que permite conectar los conectores europeos corrientes (no los más gruesos), los japoneses, norteamericanos, centroamericanos y del norte de Sudamérica. Muy útil en nuestro caso, ya que fuimos desde Japón cargados de adaptadores que pensábamos que no volveríamos a usar jamás.

Dinero y costes

La moneda oficial de Filipinas es el peso filipino, con un valor muy bajo. Esta es una de las razones por las que, en general, es un país barato desde un punto de vista occidental. Comer y alojarse es muy, muy económico, salvo en El Nido, el único lugar turístico del país.

Es más que recomendable sacar dinero a menudo, pues en muchos lugares no se admite el pago con tarjeta.

Idioma

En Filipinas se hablan muchos idiomas, incluyendo un dialecto del castellano (llamado Chabacano), pero el idioma oficial es el tagalo junto con el inglés. El nivel de inglés de los filipinos es sorprendentemente bueno, y cuando les escuches hablar tagalo reconocerás muchas palabras en castellano, como los números o palabras comunes (basura, tenedor…).

Sugerencia de trayecto

Para hacer este trayecto tuvimos que tomar decisiones, no ir a algunos sitios para ir a otros. Te animo a ser flexible y no seguirlo al pie de la letra. Si quieres ir a algún sitio, ve. A no ser que quieras ir a ver al tiburón ballena, en cuyo caso te recomiendo que leas esto antes.

Manila (1 noche)

Si llegas a Manila y no tienes un vuelo de conexión a tiempo, haz noche en algún hotel cercano al aeropuerto. Manila no es una ciudad que valga la pena ver. No lo digo yo, lo dicen personas que llevan años viviendo ahí con las que hablé antes de ir. Caos, inseguridad y en general poco que hacer a no ser que vayas acompañado por alguien que sepa a dónde va.

Nuestro hotel: Airport Travelodge Manila

Si no tienes ninguna otra opción y no te importa dormir en una habitación sin techo, con alguna cucaracha y con los baños compartidos, puede valerte. A cambio el precio de una habitación doble por noche son apenas 22€.

Cebú – Osmeña (1 noche)

Si decides seguir mis pasos, este día será uno de los más completos y llenos de cosas que habrás tenido en años. No hace falta que te estreses, si lo llevas todo bien planeado tendrás tiempo de sobra.

Tras coger el vuelo de las 6 de la mañana desde Manila (asegúrate de ir a la terminal correcta con tiempo suficiente, pues los vuelos cierran la facturación sin previo aviso) llegarás a Cebú a las 7:25. Si viajas con maletas grandes, como era nuestro caso, déjalas en el aeropuerto y llévate una pequeña mochila para una noche. Hay un puesto especial para maletas con un personal encantador que habla un poco de español. Anímate a regatear, es práctica común.

Coge el autobús que sale del aeropuerto hasta la estación Norte de autobuses. Una vez llegues allí coge un taxi, o alguna de las opciones mencionadas más arriba, hasta la estación Sur. Allí coge el autobús a Dalaguete. Para estar más seguro, indica al conductor que vas a Osmeña Peak. Una vez llegue tu parada (te recomiendo ser pesado y recordarle al conductor a dónde vas si tienes dudas de si te has pasado de parada) llegará el momento: tu primer habal-habal. Aquí llegará también tu primera negociación seria.

El habal-habal deberá llevarte a Osmeña Peak, esperar allí y después ir contigo hasta Kawasan Falls. En una moto cabéis tú, tu acompañante y el conductor. Nosotros negociamos un precio total de 1000 pesos filipinos (unos 18€) por llevarnos a los dos durante el día.

Si has explorado ya un poco sobre Filipinas habrás oído hablar de los Chocolate Hills, en Bohol. Osmeña Peak es la versión hermana, pero sin turistas. Un lugar realmente especial por el que podrás andar a tus anchas mientras algunos niños tratan de ser tu guía. Puedes aceptar, si quieres, pero no te hará ninguna falta.

Al terminar reúnete con tu conductor para que te lleve a Kawasan Falls, donde podrás relajarte y pasar la noche. El día siguiente va a ser uno de los mejores de tu vida.

Nuestro hotel: Matutinao Beach Resort

Absolutamente recomendable. Son unas cabañas sobre el mar, bastante modestas, propiedad de una familia local. Cuesta 2000 pesos filipinos la noche (menos de 35€) por una habitación doble. Al llegar hazles saber que al día siguiente harás barranquismo (canyoneering) con ellos, temprano por la mañana.

Kawasan Falls y vuelta a Cebú (1 noche)

Matutinao Beach Resort es uno de los puntos neurálgicos del barranquismo de la zona, por su proximidad a las cataratas. Pasarás dos horas bajando entre rápidos, saltando cataratas (puedes caminar si no te atreves) y disfrutando de un paisaje espectacular. Cuando hayas acabado, vuelve al aeropuerto de Cebú.

Nosotros pasamos la noche en el aeropuerto, porque nuestro vuelo salía a las 5:45am con destino Camiguin. Es factible si te ves con fuerzas.

Camiguin (5-6 noches)

Este es un destino que no encontrarás en las guías turísticas al uso. Es una isla alejada del ruido, que va a su ritmo y que ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido en toda mi vida.

Te recomiendo que veas estos dos vídeos. En esta isla con 7 volcanes hay muchas cosas que hacer, dos islas más pequeñas que visitar (Mantigue y White Island), cataratas a las que llegar después de andar por la jungla y, en general, disfrutar de un lugar, cultura y pueblo que no encontrarás en ningún otro lugar. Como ves estoy aún enamorado de este paraíso, al que fui porque un amigo nos ofreció su casa allí.

Para hacer excursiones y descansar en su restaurante te recomiendo contactar con Laura, una española afincada en esta pequeña isla que podrá ayudarte con lo que necesites. ¡No olvides decirle que vas de mi parte!

Para alojarte, no hay mejor lugar que la casa de mi amigo Fermín, disponible en Airbnb, construida en la cima de uno de los volcanes. Ver la niebla entrar al salón es un espectáculo digo de ver y disfrutar.

Ten en cuenta que los aviones y barcos para entrar y salir de Camiguin no funcionan todos los días.

Panglao – Playa de Alona (4-7 días)

Después de una semana en Camiguin sin parar de disfrutar de una maravilla tras otra decidimos descansar unos días en Panglao, una isla anexa a Bohol, a la que se llega desde Camiguin en barco. Llega pronto al puerto de Camiguin, pues esta ruta a veces es muy solicitada y de vez en cuando los asientos se acaban.

Al llegar en barco a Jagna, en Bohol, busca un autobús que te lleve hasta Tagbilaran, una de las mayores ciudades de la zona. Una vez allí podrás coger un taxi (o similares) que te lleve hasta tu hotel. Nosotros nos hospedamos unos días en la playa de Momo, en la zona norte, y después en Alona, una playa en la que relajarse y ver un atardecer espectacular.

Te recomiendo que mientras estés en Alona visites la isla de Balicasag, un santuario de tortugas marinas con una flora y fauna submarinas que te dejarán sin palabras. Eso sí, sal lo antes posible. Si te dejan salir a las 6 mejor que a las 7. Cada minuto que pasa se llena más y más de turistas deseando ver lo mismo que tú, y la experiencia solo valdrá la pena si tienes cierta paz alrededor.

Nuestros hoteles: Momo Beach House y Amorita Beach Resort

Una de las mejores experiencias en cuando a hoteles. Si puedes, visita ambos (son de la misma compañía).

El Nido (3-4 noches)

Para llegar hasta el que a menudo es llamado “el lugar más bonito del mundo” tendrás que hacer varias carambolas de transporte. Desde el aeropuerto de Tagbilaran, el más cercano a Panglao, toma un avión de vuelta a Manila. Desde allí coge otro avión a Puerto Princesa, donde tendrás que contratar los servicios de un pequeño autobús que te llevará hasta El Nido después de varias horas de un viaje delirante lleno de curvas, baches y frenazos. Para hacerlo más llevadero nosotros nos alojamos en Puerto Princesa antes y después de El Nido.

Existe otra opción, que nosotros desconocíamos y que merece la pena que explores para ahorrarte las 6 horas de furgoneta. Hay vuelos directos a El Nido, así que si la combinación no te viene fatal, esta es tu opción.

Si quieres saber más sobre El Nido, mira este vídeo. Las palabras se quedan cortas. Si vas, que irás, haz los tours de island hopping (saltar entre islas en barco) A y C. Y disfruta, porque no hay rincón aquí que no valga la pena mirar.

Y no lo olvides…

Disfrutar de tu viaje depende de ti, de las ganas con las que lo hagas y de la energía que estés dispuesto a ponerle. En el caso de Filipinas, te garantizo que saldrás de este lugar habiendo descubierto un mundo que no esperarías haber visto jamás.

¿Tienes alguna duda o sugerencia? Déjalo en los comentarios, me encantará leerlo 🙂