Cuba es un país en el que muchas cosas cuestan lo mismo que en el resto del mundo, mientras el sueldo medio es de unos 20-30 dólares mensuales. ¿Cómo pueden los cubanos permitirse tomar una cerveza, tomar un taxi o acceder a internet? ¿De dónde sale el dinero que no ganan? ¿Se puede vivir con la comida que el Gobierno reparte cada mes entre la población? Cada pregunta genera otra pregunta, y no hay forma de resolver este intrincado puzzle que preguntando a quienes viven esta contradicción a diario.