Hay pocas cosas en el mundo comparables con la expresión personal, la exaltación de lo que uno es. La lucha por la diversidad es, gracias al trabajo de muchas generaciones anteriores a la mía, una fiesta de la igualdad y la reivindicación de derechos que eliminen las diferencias entre nosotros. El Mardi Gras es el Orgullo en Australia, y es uno de los mayores del mundo. He querido vivirlo desde dentro, y en el camino he hecho grandes amigos. Más de uno reconocerá a la gran Courtney Act, que se unió a nuestro grupo para disfrutar de una noche inolvidable.