En lo más profundo de la selva oaxaqueña (Oaxaca, México), en la región de la Chinantla, existe una comunidad que ha decidido ir a contracorriente. Renunciar a su riqueza para favorecer a los demás. Protegen un tesoro que no brilla, pero que es más importante que todos los demás. En Santa Cruz Tepetotutla han decidido poner a la naturaleza por delante, y actuar en consecuencia. Cada detalle de sus vidas está ahora marcado por reducir su huella y conservar un entorno único.