Cuando Australia celebra su día nacional (Australia Day) es momento de echar la mirada atrás. Hace pocos siglos los ingleses llegaron hasta aquí y 100 años después (entre enfermedades y asesinatos) solo quedó un 10% de los aborígenes que poblaban esta tierra; un pueblo que representa la civilización viva más antigua, con unos 75.000 años. Hoy ambas culturas mantienen una actitud de reconciliación, y los indígenas forman parte de unas celebraciones especialmente orientadas a mantener la memoria. Pero no solo es historia en el día grande de Australia, también hay espacio para la diversión, como la piscina de bolas más grande del mundo )con más de un millón de bolas de polietileno reciclado), una carrera de ferris por la bahía de Sídney o una sesión de fuegos artificiales.