De toda la riqueza cultural y natural que tiene México, hay una parte importante que se esconde en los Pueblos Mágicos. Taxco es un ejemplo de lujo; esta pequeña ciudad de estilo colonial yace sobre una montaña repleta de plata, y cuenta con un urbanismo endiablado para sortear las dificultades de estar en una colina. Minas, tiendas de plata y joyas, y las grutas de Cacahuamilpa a pocos kilómetros hacen de este Pueblo Mágico un exponente del México colonial que vale la pena visitar.