Vivir en Sydney significa disfrutar de sus playas (Bondi, Tamarama, Coogee, Watsons Bay…), de sus innumerables restaurantes de comida sana/hypster y en general respirar un ambiente en la calle que hace que esta sea una ciudad ideal para muchos. Sydney fue el primer asentamiento de la colonización británica, cuando este país no era más que un terreno inhóspito reservado para criminales y delincuentes. Mucho ha cambiado desde entonces, y en solo 200 años este se ha convertido en el destino de ensueño para los amantes de la vida, el sol y el surf.