Bienvenidos a Okunoshima, una isla en el mar de Seto japonés que fue un laboratorio secreto de armas químicas en la II Guerra Mundial. Hoy está prácticamente abandonada por los humanos, pero abarrotada de conejos. La isla, que sirve de base para Chūshi, la línea de alta tensión más grande de Japón, conserva aún las fábricas y almacenes utilizadas para crear gas pimienta y gas lacrimógeno. Y además podrás ver qué es lo que pasa cuando te dejas una maleta olvidada en el andén de un tren en Japón.